Cuándo cambiar el bombín de tu cerradura
A veces el momento de actuar no es cuando ya estás bloqueado fuera de casa, sino antes.
Señales de que tu bombín está llegando al límite
La cerradura de tu puerta no dura para siempre. El bombín —que es el cilindro donde metes la llave— acumula desgaste con el uso y con el tiempo. Estas son las señales más claras de que es momento de cambiarlo:
- La llave gira con dificultad o tienes que hacer maneras para que funcione.
- La llave se atasca al sacarla con cierta frecuencia.
- El bombín tiene juego o tambalea ligeramente cuando está la llave puesta.
- Han sido manipulados los pines (señales de rayados o marcas alrededor del cilindro).
- Tienes llaves que van mal o copies de fuente desconocida.
Situaciones en las que conviene cambiarlo aunque funcione bien
A veces la decisión no es técnica sino preventiva:
- Acabas de comprarte o alquilar un piso y no controlas qué copias existen.
- Termina un contrato de alquiler y quieres asegurarte de que el inquilino no tiene acceso.
- Has perdido las llaves o te las han robado, aunque luego las hayas encontrado.
- Ha habido un intento de entrada no autorizada.
- Llevas más de 10 años con el mismo bombín estándar.
¿Cambiar solo el bombín o toda la cerradura?
Si la cerradura funciona correctamente y solo necesitas nuevas llaves o resetear el acceso, cambiar el bombín es suficiente, más rápido y más económico. Si la cerradura está dañada, es muy antigua o quieres mejorar significativamente la seguridad, conviene cambiar la cerradura entera.
Una buena opción es aprovechar el cambio de bombín para subir de categoría: instalar un bombín de alta seguridad antibumping en lugar de uno estándar.